«Pa’lante, siempre pa’lante»: Un galardón nacido de la coherencia y la solidaridad
Desde la Asociación Um Draiga, nos es grato anunciar la creación del Premio «Eduardo Balsa al Compromiso Social» aprobado en reunión de Junta Directiva el 27 de mayo de 2026.
Este premio no nace sólo como un ejercicio de memoria, sino como una extensión necesaria de la vida y la obra de un hombre que entendió que estar en el mundo implica, inevitablemente, tomar partido. Eduardo Balsa no fue un espectador de la realidad, sino un constructor de puentes. Su legado, forjado entre el cierzo de Aragón y el siroco del Sáhara, entre las notas musicales de La Tapisca y las luchas por la dignidad en Nicaragua, Cuba o Bosnia, es el faro que ilumina este reconocimiento.
¿Por qué este premio?
Eduardo siempre criticó lo que él llamaba «la comodidad de la neutralidad». Para él, la cultura no era un simple adorno estético, sino una herramienta de transformación social; la solidaridad no era un acto de caridad, sino un compromiso de clase y una cuestión de justicia.
Con este galardón, nuestra asociación desea distinguir a aquellas personas, colectivos o entidades que, al igual que Eduardo, demuestren:
- Firmeza en la esencia: Mantenerse fiel a los valores de paz, dignidad y justicia social, incluso en tiempos de incertidumbre.
- Cultura como motor de cambio: El uso de las artes y el pensamiento para construir un mundo más habitable y consciente.
- Solidaridad internacionalista: Una visión del mundo sin fronteras, donde las injusticias cometidas contra el pueblo saharaui, o cualquier otro pueblo oprimido sea sentida como propia.
- Magnetismo solidario: Esa virtud innata de Eduardo para contagiar entusiasmo, tejer redes de amistad profunda y transformar proyectos aparentemente imposibles en realidades colectivas.
Un premio para los «hombres y mujeres buenos»
Eduardo nos enseñó que «lo que das revela lo que eres». Su última lección de generosidad nos recordó que la vida no termina con la partida, sino que se prolonga en lo que entregamos a los demás.
Inauguramos este premio para que su «canción» no nos sea robada, para que su carrusel siga girando y para que, en este camino a veces helado, el calor de su compromiso siga abrigando a quienes luchan por un futuro más justo.
A través de este reconocimiento, queremos trasladar a quienes trabajan por el bien común el mismo legado que Eduardo nos dejó: la convicción de caminar siempre con paso firme, sin detener la marcha y manteniendo intacta la alegría de la lucha.
Aquí podéis escuchar un poema de Eduardo que, a comienzos de este siglo, fue musicalizado e incorporado como canción al disco «Nicaragua merece un futuro». El álbum fue editado por Ideay Promotores en el marco de una campaña impulsada por el Comité de Solidaridad Internacionalista de Zaragoza en apoyo y solidaridad con Nicaragua.